A la vuelta de la ansiada compra, me encuentro con un amigo, de aquellos que no veo hace por lo menos un siglo y medio. Amigos que se olvidaron de olvidar, que se encuentran aprisionados en un estado de amor pleno.
Los típicos: ¿Qué tal?, ¿Cómo te trata la vida?, haber si quedamos, ¿Cómo te va el trabajo?; cruzan la conversación bidireccional.
Me explica que esta opositando para Policía, como no. Que esta entrenando mucho. Y sale a correr todos los días. Mis piernas tiemblan al oírlo.
Recuerdo cuando yo también salía: el calor interno que te animaba a seguir, los calambres de después, sudar a chorros, conocer gente por el hecho de correr.
Llego a casa con el gusanillo en el estómago.
¡¡¡¡¡¡HOY SALGO A CORRER!!!!!!


Cargo en mi MP4, mi música favorita, The killers, Weezer, Franz Ferdinand. Cojo mi botellita de agua y me la bebo. Hay que salir bien hidratado.
Me calzo mis mallas, sí no os riáis corro en mallas, son más cómodas y te hacen un culito genial. Me enfundó mis zapatillas ultraligeras, para pisado ligeramente pronadora y me decido a salir.
Coloco mi cronómetro a cero y empiezo a calentar en casa. Estiramiento por aquí, por allá; Al trote. Abró la puerta y comienzo a bajar las escaleras a buen ritmo.
Estoy entusiasmado, que bien sienta el deporte.

Espera, algo falla. El gemelo, mierda puto gemelo, Dios que dolor, se me ha cargado. Miro a mi alrededor por si alguien me puede ayudar a estirarlo. Pero claro, quién se va a acercar a un tío con mallas.
Deprimido y decepcionado vuelvo cojeando a casa. Entro y veo el objeto de mis deseos, con el que empezó todo. Me fumó un cigarrito y pienso lo bien que me esta sentando. Seguramente mejor que las mallas
Me calzo mis mallas, sí no os riáis corro en mallas, son más cómodas y te hacen un culito genial. Me enfundó mis zapatillas ultraligeras, para pisado ligeramente pronadora y me decido a salir.
Coloco mi cronómetro a cero y empiezo a calentar en casa. Estiramiento por aquí, por allá; Al trote. Abró la puerta y comienzo a bajar las escaleras a buen ritmo.
Estoy entusiasmado, que bien sienta el deporte.

Espera, algo falla. El gemelo, mierda puto gemelo, Dios que dolor, se me ha cargado. Miro a mi alrededor por si alguien me puede ayudar a estirarlo. Pero claro, quién se va a acercar a un tío con mallas.
Deprimido y decepcionado vuelvo cojeando a casa. Entro y veo el objeto de mis deseos, con el que empezó todo. Me fumó un cigarrito y pienso lo bien que me esta sentando. Seguramente mejor que las mallas