Creo formalmente que la vida esta para disfrutarla sin ningún tipo de atadura. A mi manera, aunque este equivocado.
Tengo 24 años, llevo gafas que distan mucho de estar a la moda, pero paso. Me peino como un pre-puber conflictivo; y tengo una barba tuneada que ya quisieras tú tener.
Todos los días voy a currar al taller. Los cabrones estos me quieren explotar, pero, yo a mí ritmo. Si me llaman tendré que coger el móvil. ¡No te jode!. La jornada normal es tranquila, entre placas eléctricas y circuitos averíados.
La vida me quiere sonreír, gano bien, vivo bien y disfruto con una obsesión que atormenta mi cabeza. Mi nuevo coche deportivo que me compraré... un día de estos. Mientras, conduzco como un loco por Madrid, pero tranquilos, tengo las lunas tintadas.
Mis amigos no me comprenden, digamos que no están en mi onda. Nunca vamos donde quiero, si salimos, y acabamos en algún lugar de moda, escuchando mariconadas de House.
Por lo menos soy feliz...¿o no?
Dedicado I