Siento decir que hoy no puedo escribir nada.
Nadie me dijo, aunque ya lo sabía que trabajar en un hospital fuera tan duro.
Hoy he visto morir a alguien de la forma más agonica que existe. Alguien que seguramente no se lo merecía. Alguien bueno, y con una familia que la quería con locura.
Ver a esa hija abrazada al cuerpo sin vida de su madre, ha sido algo que creo que se me quedará grabado para siempre.
Pero mañana tengo que volver, con más ganas que nunca, otros pacientes no se merecen mis problemas...
jueves, 14 de mayo de 2009
miércoles, 13 de mayo de 2009
Yo tambien te quiero
Os dejo un corto de hace un tiempo, pero que no habia subido todavía. Genial, corto argentino que explica una verdad absoluta.
lunes, 11 de mayo de 2009
El fin
Aguantaba la vida como el que más. Con sus altos y sus bajos. Con sus momentos felices y sus momentos no tan felices.
Intentaba controlar todo, su trabajo era su mayor obsesión, y la perfección su meta más ansiada. Siempre estaba allí, hacia las cosas lo mejor que sabía. Todos le admiraban y le escuchaban cuando contaba historias de hospital. Era joven, pero sabía todo lo que debía hacer a cada momento, incluso lo de sus superiores más inmediatos. Su experiencia era un grado y todos se lo reconocían.
Empezó a salir con una chica, una mujer preciosa, una mujer llena de vida. Una mujer perfecta. Eran felices, mucho. Nunca sintió algo así por otra persona, pero estaba preocupado.

Parece una vida casi perfecta. Sin embargo, algo le rondaba la cabeza, día tras día. Su carácter depresivo le hacia llorar sin motivo alguno. Lloraba desconsolado en el borde de la cama. Una presión en el pecho, cada día a la misma hora le indicaba que todo podría acabar de golpe.
Pensaba en no ser bueno para la otra persona, le obsesionaba. Por eso, un día de calor intenso. Arrancó su coche dirección a ninguna parte. Dirección a un mundo nuevo.
Paro su coche en una calle perdida. No apago el motor. Encendió su cigarrillo favorito y espero con lágrimas en los ojos. Salió del coche con un tubo de caucho en las manos y los acopló al tubo de escape. El otro extremo quedo adherido entre la ventana y el marco de la puerta del coche.
Encendió otro cigarro, y esta vez con lágrimas cayendo por las mejillas, gritó: "Hoy me voy, te mereces algo mejor".
La muerte llego sigilosa, casi ni se enteró, un profundo sueño le abatió. Un profundo sueño del que no despertó jamás.
Intentaba controlar todo, su trabajo era su mayor obsesión, y la perfección su meta más ansiada. Siempre estaba allí, hacia las cosas lo mejor que sabía. Todos le admiraban y le escuchaban cuando contaba historias de hospital. Era joven, pero sabía todo lo que debía hacer a cada momento, incluso lo de sus superiores más inmediatos. Su experiencia era un grado y todos se lo reconocían.
Empezó a salir con una chica, una mujer preciosa, una mujer llena de vida. Una mujer perfecta. Eran felices, mucho. Nunca sintió algo así por otra persona, pero estaba preocupado.

Parece una vida casi perfecta. Sin embargo, algo le rondaba la cabeza, día tras día. Su carácter depresivo le hacia llorar sin motivo alguno. Lloraba desconsolado en el borde de la cama. Una presión en el pecho, cada día a la misma hora le indicaba que todo podría acabar de golpe.
Pensaba en no ser bueno para la otra persona, le obsesionaba. Por eso, un día de calor intenso. Arrancó su coche dirección a ninguna parte. Dirección a un mundo nuevo.
Paro su coche en una calle perdida. No apago el motor. Encendió su cigarrillo favorito y espero con lágrimas en los ojos. Salió del coche con un tubo de caucho en las manos y los acopló al tubo de escape. El otro extremo quedo adherido entre la ventana y el marco de la puerta del coche.
Encendió otro cigarro, y esta vez con lágrimas cayendo por las mejillas, gritó: "Hoy me voy, te mereces algo mejor".
La muerte llego sigilosa, casi ni se enteró, un profundo sueño le abatió. Un profundo sueño del que no despertó jamás.
jueves, 7 de mayo de 2009
Recordándote
Recordándote las historias se hacen pequeñas, no sabía de este efecto anestesíante hasta que te conocí.
Mirarte es morir cada día, posiblemente la muerte más dulce del mundo. Posiblemente una muerte en vida. Estar contigo es estar en el cielo, parece un sueño creado para los d
os, pero es pura realidad.
Sencillamente no soy perfecto, soy así. Pero tú me haces sentir tan feliz que mis defectos quedan eclipsados por tu preciosa presencia.
Un minuto contigo es un minuto feliz. Y sabes... Daría todo lo que tengo por pasar un segundo más de mi vida contigo.
Hoy he escrito algo. Hoy he escrito algo pensando en tí. Y lo he presentado a un pequeño concurso literario. Seguramente no lo ganaré, seguramente no consiga nada. Pero el mejor premio es que tú lo leas, y que te guste. Lo que he escrito es perfecto, sólo porque habla de tí.

Nunca he querido a nadie como a tí, y nunca lo haré igual.
Mirarte es morir cada día, posiblemente la muerte más dulce del mundo. Posiblemente una muerte en vida. Estar contigo es estar en el cielo, parece un sueño creado para los d
os, pero es pura realidad.Sencillamente no soy perfecto, soy así. Pero tú me haces sentir tan feliz que mis defectos quedan eclipsados por tu preciosa presencia.
Un minuto contigo es un minuto feliz. Y sabes... Daría todo lo que tengo por pasar un segundo más de mi vida contigo.
Hoy he escrito algo. Hoy he escrito algo pensando en tí. Y lo he presentado a un pequeño concurso literario. Seguramente no lo ganaré, seguramente no consiga nada. Pero el mejor premio es que tú lo leas, y que te guste. Lo que he escrito es perfecto, sólo porque habla de tí.
Nunca he querido a nadie como a tí, y nunca lo haré igual.
miércoles, 6 de mayo de 2009
Una página en blanco
La página en blanco de mi blog y el cursor parpadeante, me indican que tengo que escribir algo. Que quizá lo esté dejando dejando un poco de lado. El cursor parpadea más y más ansioso. Me mira y reza con desesperación para que empiece de una vez.
¿Cómo escribir?. Tu recuerdo perfecto me deja sin palabras, y me hace ver lo mediocre que soy.
Continuo con el escrito, pero pronto me asaltan dudas, problemas secundarios que quiero y no puedo resolver. Que suerte que no les des importancia amor.
Me vuelve a la cabeza el dichoso problema, me he llegado a plantear...Que no soy bueno para tí; que te mereces a alguien mejor; que...te tengo que dejar. Sólo porque lo que quiero es hacerte feliz.
Me miro en el espejo y pienso en la suerte que he tenido al encontrarte. Lloró desconsolado pensando en que no soy perfecto para tí.
Hoy miro atrás, desde hoy los meses de Abril significarán mucho más. Tu recuerdo estará bien presente en mí... Hoy por no merecerte, por no ser perfecto, voy a partir hacia un camino, un camino sin retorno.
Te miraré fijamente desde el cielo, seré la única estrella que te ilumine. La única estrella que brillaba cuando los dos nos sentabamos a observarlas.
Nunca he querido a nadie como a tí, y quizá, en el cielo, no lo vuelva a hacer...Adiós, con todo el dolor de mí corazón.
¿Cómo escribir?. Tu recuerdo perfecto me deja sin palabras, y me hace ver lo mediocre que soy.
Continuo con el escrito, pero pronto me asaltan dudas, problemas secundarios que quiero y no puedo resolver. Que suerte que no les des importancia amor.
Me vuelve a la cabeza el dichoso problema, me he llegado a plantear...Que no soy bueno para tí; que te mereces a alguien mejor; que...te tengo que dejar. Sólo porque lo que quiero es hacerte feliz.
Me miro en el espejo y pienso en la suerte que he tenido al encontrarte. Lloró desconsolado pensando en que no soy perfecto para tí.
Hoy miro atrás, desde hoy los meses de Abril significarán mucho más. Tu recuerdo estará bien presente en mí... Hoy por no merecerte, por no ser perfecto, voy a partir hacia un camino, un camino sin retorno.
Te miraré fijamente desde el cielo, seré la única estrella que te ilumine. La única estrella que brillaba cuando los dos nos sentabamos a observarlas.
Nunca he querido a nadie como a tí, y quizá, en el cielo, no lo vuelva a hacer...Adiós, con todo el dolor de mí corazón.
domingo, 3 de mayo de 2009
Eso es asin....
Hace un tiempo os presente un corto, sobre dos "canis" que hablaban de los problemas de la vida. Ahora os dejo con la segunda parte, algo más cambiados
La primera parte: Esto ya no es lo que era
La primera parte: Esto ya no es lo que era
viernes, 1 de mayo de 2009
Delirios febriles
Coleccionando síntomas, he estado unos días en "stand by", con lo malísimo que es eso para el clima. Llevo alrededor de 2 días en fuera de juego, mi cama ha sido mi hábitat natural, y mi pijama casi marrón se ha fusionado con mi piel, como te hecho de menos snoopy. La verdad que no suena mal ¿verdad?.
Un dolor atroz crujía mi garganta cada vez que intentaba tragar, fiebres de 38; 38,5 hasta 38,7. Me hacían padecer mareos inoportunos. La verdad que los que trabajamos con la enfermedad en la cara de los pacientes, nos creemos inmunes a ella. Somos malos pacientes en realidad, muy malos.
Al bajar al médico, a que me mandara antibiótico, porque en realidad no me pasaba nada, sólo necesitaba antibiótico, me soltó:
-Uffffffffff pero q tienes hay.
Momento de acojone. Y ristra de pastillas, los antibióticos se quedan a un lado y los acompañamos de antiinflamatorios, corticoides y un protector de estómago. La leche. Antes de marchar una advertencia de mi buen médico:
-Si te notas raro, no puedes tragar o se te paraliza un lado de la cara. Vete corriendo a urgencias del hospital, que te tienen que te tienen que abrir para sacar todo el pus que tienes acumulado.
Acojone II.

Hoy ya estoy mejor, puedo tragar, no tengo delirios febriles con mi ángel (y que delirios), incluso puedo hablar normal. Seguiré con la medicación, porque mi único objetivo era ponerme bien para verte. Lo estoy deseando, y que ese piercing de tu labio sea el planeta en el cual órbito y orbítare siempre
Un dolor atroz crujía mi garganta cada vez que intentaba tragar, fiebres de 38; 38,5 hasta 38,7. Me hacían padecer mareos inoportunos. La verdad que los que trabajamos con la enfermedad en la cara de los pacientes, nos creemos inmunes a ella. Somos malos pacientes en realidad, muy malos.Al bajar al médico, a que me mandara antibiótico, porque en realidad no me pasaba nada, sólo necesitaba antibiótico, me soltó:
-Uffffffffff pero q tienes hay.
Momento de acojone. Y ristra de pastillas, los antibióticos se quedan a un lado y los acompañamos de antiinflamatorios, corticoides y un protector de estómago. La leche. Antes de marchar una advertencia de mi buen médico:
-Si te notas raro, no puedes tragar o se te paraliza un lado de la cara. Vete corriendo a urgencias del hospital, que te tienen que te tienen que abrir para sacar todo el pus que tienes acumulado.
Acojone II.

Hoy ya estoy mejor, puedo tragar, no tengo delirios febriles con mi ángel (y que delirios), incluso puedo hablar normal. Seguiré con la medicación, porque mi único objetivo era ponerme bien para verte. Lo estoy deseando, y que ese piercing de tu labio sea el planeta en el cual órbito y orbítare siempre
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