martes, 30 de octubre de 2012

Nubes....

Vives sin vivir en un estado de embriaguez constante. No tanto por la bebida en sí, sino por todo lo que rodea a tu vida, tu penosa vida. Levantarse es un suplicio cada mañana. Levantas la persiana y ves lo mismo todos los días. Nubes que nunca dejaran salir el sol. Unas nubes tan densas que lo único que dejan entrever es dolor y sufrimiento.

Todo puede cambiar o eso dicen todos. Siempre hay una luz al final del túnel, incrédulo. La única luz posible es la solución de todos los problemas, la luz que termina en un silencio eterno.

Pero hoy no es ese día. Una sonrisa te puede cambiar la vida. Una mirada, un gesto... Hoy no es ese día.

Despierto con dolor de espalda, igual que todos los días. Las tensiones de esta sociedad hacen que me contracturé cada día un poquito. Como cada día levanto mi persiana y la luz del sol me ciega, aunque yo no la percibo. Ciego ante la belleza del día, giro sobre mí. Y me intoxico con todo el tabaco necesario para necesitar varias inhalaciones de ventolín. Es mi mejor momento del día. Mirar las borlas que crea el tabaco me hace sentirme superior. Un dios que juega con ellas y cree controlarlas.


Suenan tras la puerta voces, voces de niños que juguetean recién levantados. Me levanto por inercia y me dirijo hacia ellas. Abro la puerta de la habitación, y no hay nada. Una litera vacía, donde tus hijos solían dormir. Una lágrima cae sobre mi mejilla, los recuerdo. Recuerdo aquel último instante como si estuviera pasando en este preciso momento. Giro y voy hacía mi cama, allí tampoco hay nadie. Allí también yacía la persona que más quisiste, la que te dijo que nunca te abandonaría. La que decía que iba a ser para siempre.

Me derrumbe caí de rodillas al suelo con un estrépito que hizo sonar el golpe por toda la casa. Lloré, lloré con un niño, el dolor de mi pecho subió como una bocanada por mi traquea y exhale un grito de sufrimiento. Aquel grito atravesó mi alma. Y se clavo a fuego en mi cerebro. No podía soportarlo más.

La culpa me agobiaba. No podía olvidar aquello, las imagenes de aquel momento me pasaban por la cabeza una y otra vez, como una apisonadora que va lapidando tu vida.

Aquel conductor borracho, aquella rotonda. Aquel día en el que todo acabo. Creo que nunca se puede imaginar el dolor que se puede llegar a hacer.

Adiós familia, adiós mi vida, adiós.

Hoy sólo pienso en estar con vosotros, aunque sea muriendo yo. Aquí no me ata nada. Mi trabajo se acabo, paso a tener más importancia la bebida para olvidar, y nunca se olvida.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Para dos personas muy especiales


Hoy es un día de felicidad para todos. Hoy celebramos el enlace de dos grandes personas, dos grandes amigos para mí. Todos los aquí presentes les arropamos en este gran momento y deseamos que la felicidad les sea dada por muchos años.

No atravesamos momentos fáciles. La gente no ve más allá de su propia situación, y los buenos momentos aparecen distorsionados por una leve neblina que empañan los momentos más felices de la vida. Tenemos la gran suerte de disfrutar hoy de uno de esos momentos. Por eso, me gustaría hacer valer mis palabras. Borrar la oscuridad que nos acompaña día a día para poder mirar a un futuro. Un futuro completo, en el que paladear cada instante sea nuestra única preocupación. En definitiva ser felices…

Hoy, Jose María y Esther nos dan un ejemplo claro. Manteniéndose unidos se pueden solucionar todos los problemas por muy difíciles que sean. Gracias chicos, sois un ejemplo para todos y, por supuesto, un ejemplo a seguir para el triunfo del amor.

No tengo palabras para describir mí enorme felicidad al veros hoy aquí. Porque desde hoy los dos, mirareis hacia delante como uno sólo, para ser felices y volar juntos de la mano.

martes, 14 de agosto de 2012

Despierto....


Despierto… Despierto convertido en una balsa de sudor. ¿Dónde estoy?. Noto una ligera brisa que roza mi espalda. Estoy tumbado sobre algo que no es una cama. Definitivamente, estoy en una calle. ¿Qué hago yo aquí?.

Tumbado, giro sobre mí y contemplo un espectacular cielo azul. Nada empaña el intenso dolor que crea el sol posándose sobre mis ojos. Después de unos segundos de ceguera. Vuelvo a abrir los ojos y doy tiempo a mis pupilas para que se contraigan y enfocar hacia alguna parte que me sitúe en un sitio concreto, y con fortuna, conocido.

Me siento en el mismo lugar donde desperté. Todo me duele, cada articulación llora independiente, y todas al unísono. Giro la cabeza, no sin dificultad. Claro, ya se donde estoy. Es inconfundible… Estoy en Sol. Esta plaza es inconfundible para mí. Resuelta esta duda, aparecen muchísimas más en mi cabeza. ¿Por qué estoy aquí? ; ¿Cómo he llegado aquí?. Juraría que anoche no bebí, ni siquiera salí. De hecho por mucho que lo sigo intentando, no recuerdo nada de la noche anterior… Dios, como he podido llegar a esto… Otra duda que me asoma, es el porque nadie me ayudo. Dios creo que me estoy volviendo loco. Miro de nuevo a mi alrededor. No hay más que soledad. El reloj que despide el año es el único que me acompaña en esta locura. No puede ser, estoy soñando, demasiado real para ser un sueño. Pero demasiado ilógico para ser realidad.

Me levanto de mi sitio mareado, empapado en sudor y con dolores. Me encamino hacia la fuente que hay en la propia plaza y me enjuago la cara. Dios que alivio, el calor me estaba matando. Un segundo de alivio en esta pesadilla…

Sigo aturdido, no consigo descifrar ninguna de mis preguntas y el hecho de estar aquí. Sólo, sin nadie. Decido moverme. Más por necesidad de saber que hago aquí. Si es real o no. De aclarar mi cabeza y volver a respirar sin ningún hálito de incertidumbre.

Me encamino a la derecha, por instinto. Sin saber muy bien porque. Cruzo la desierta carretera que cruza la plaza y me inserto en la calle Carretas. La sombra de la calle me da un respiro. Inspiro profundamente y me encamino a través de ella.

Se cruza a mí derecha la calle Cádiz. Mis ojos no dan crédito a lo que ven. Cientos de personas se apilan muertas en su cruce con la calle Barcelona. No se que esta pasando, ni que puedo hacer. Lo único que observo boquiabierto es un panorama dantesco. El hedor es insoportable, ríos de líquido putrefacto se acercan hacia mí y caen lentos por las alcantarillas, en el peor sonido que nadie haya escuchado jamás. Corro, no miro para atrás sólo corro. Presa del miedo sigo subiendo la calle Carretas. El miedo me guía y no tiene intención de sosegarse.

Cruzo sin ser consciente de ello la Plaza donde se alojan los cines Ideal, la vacía calle Atocha y bajo hasta Tirso de Molina. Casi en la puerta del Nuevo Apolo, me paro extenuado. Me encorvo y me apoyo sobre mis maltrechas rodillas. Respiro rápido y entrecortado. La carrera y el miedo no me dejan calmarme.

Aparece en mi cabeza el primer momento un poco lógico del día. Callejear, y esconderme en calles menos, congregadas. O por lo menos, que antes estuvieran masificadas. No se que pasa. No se a que me puedo enfrentar. Lo único que se, es que estoy vivo.
Atravieso corriendo, la plaza de Tirso de Molina y me introduzco en la calle de Jesús y María, bíblico nombre, para una calle tan poco conocida. Recorro la angosta, perfecta para mi objetivo. Varios metros más adelante, me tranquilizo. No veo nada, que pueda suponer un peligro. ¿Y todos esos muertos?, sigo sin saber que hago aquí. Desciendo más relajado la calle. A mi derecha se abre otra calle, más pequeña, más oscura. Leo el cartel Travesía de la Comadre. Jamás he escuchado ese nombre, y por supuesto jamás la he cruzado. Pero hoy va a ser el día.

Avanzo con sigilo y veo al final de la oscura calle una luz. Una luz naranja, una luz de escaparate antiguo, una luz que puede darme alguna respuesta de lo que esta pasando. Una luz llena de esperanza. Avanzo hacia ella, más y más deprisa. Antes me movía el miedo ahora me mueven las respuestas…

Según voy avanzando observo el cartel tambaleante de un comercio. Sigo en mi empeño, y por fin llego. Miro a través de las cristaleras, y esta vez si veo a alguien. Una sonrisa se me dibuja en la cara y sin dudarlo, entro.

Esta escribiendo, me acerco lento y sin hacer ruido para que el extraño no se asuste. Atravieso el salón que nos separa. No me había fijado pero el comercio sin duda es un restaurante. El sentado sobre la barra, sigue en su escritura.

Faltan dos metros hasta llegar a el, con un gesto suave, elevo mi cabeza para ver que esta escribiendo. Leo tranquilo y sosegado… Después de unos minutos leyendo, observo que lo que escribe el individuo son estas líneas y sin duda soy yo el que esta escribiendo.

Se gira despacio, me observa y me dice con frialdad:

-         Estas muerto, porque esta historia no es real, tú eres mi personaje y como tal, hago contigo lo que quiera…

Ahora estoy en el gran silencio que es la muerte. Jamás despertaré. O bueno, hasta que mi escritor quiera volver a recuperarme…       

domingo, 17 de octubre de 2010

Sabores del tiempo

Transcurren tiempos dificiles para vivir. Por eso, hay gente refugiada en el pasado. Gente que no ve más allá de su propia rutina, y de su propia imagen. Creen ferreamente que para ser felices deben mirar atrás.

El pasado es un arma de doble filo. Donde las alegrías son vistas de una manera efímera. Los buenos momentos son tejidos detrás de una oscura neblina que no te deja ver el total de la realidad, y que a cada momento son más difíciles de alcanzar.

En cambio, los malos recuerdos quedan grabados a fuego en nuestra memoria y nuestro corazón. Siendo devueltos a la realidad una vez tras otra, y sintiendo cada vez el sabor amargo de los recuerdos. Perfectamente se puede paladear el sucio sabor de la tristeza.

El pasado siempre estará presente. Siempre nos acompañará donde quiera que vayamos. Pero hoy, miro directamente al presente. Para que en un futuro sólo pueda paladear el sabor nuevo de la felicidad.


Hoy no se me aparece la neblina del pasado. Hoy parece un poco menos difícil vivir

martes, 12 de octubre de 2010

Muros en el camino

¿Habré olvidado escribir?, se me habrá perdido la inspiración. Juro que de vez en cuanto lo intento pero hay veces que no sale. Empiezo con ganas pero llega un punto que lo dejo porque no me gusta nada de lo que escribo. Lo que los maratonianos llaman "un muro". Donde tus dedos se mueven, pero no los dirige tu cabeza.

No es raro, creo que la vida hace muchas veces que los dichosos muros entre en juego y que actuamos sin saber el por qué de las palabras dichas o de las acciones realizadas. Y no menos veces, debemos retroceder, pensar y reflexionar sobre los errores que hemos cometido. Hablar sin pensar es siempre el peor de los pecados, que siempre acaban con la palabra PERDÓN.

Por enésima vez quiero empezar otro post. Me sorprende que aunque hace meses que ya no escribo, sigue entrando gente a leerlo. Y eso me ilusiona y me anima un poco más a seguir. Espero poder corresponder de la misma manera.



La inspiración puede que se haya ido pero la dulce sonrisa de tu cara hace que cada mañana me levante con la ilusión de el "que nos deparará hoy". Empezar un día junto a ti es la mejor droga posible, ya que me anima a seguir adelante y sólo pensar en cuanto tiempo me queda para volver a verte...

Adiós "muros", hoy he vuelto a sentir que estoy vivo, hoy he vuelto a escribir de ti

domingo, 30 de mayo de 2010

Porque los hombres también lloramos

Recuerdo esa tarde todos los días que me toca ir a trabajar, recuerdo el dolor con que las lágrimas recorrían tu cara, porque los hombres también lloramos y a veces con una fuerza que acongoja a los que están a su alrededor.....

Recuerdo el verte por la planta del hospital a todas horas, la persona ingresada era tan importante en tu vida que no querías dejar ni un minuto de ser su apoyo, de ser su goteo de suero permanente.

Te acercaste a mi porque necesitabas hablar y no tenías con quién.

Te acababan de dar la peor noticia de todas. No hay cura... Recuerdo como empezaste a llorar y el surco de tus lágrimas se quebraba deslizando dolor y amor a partes iguales..... Recuerdo que en un primer momento no me cuadraba tu enorme volumen con aquellas lágrimas. Pero como he dicho antes...los hombres también lloramos.

La segunda y ultima vez que te vi. Todo había acabado. Me abrazaste y yo morí un poco junto con parte de tu alma.

Porque los hombres también lloramos, porque yo lloré en el día que tu te fuistes y porque los sigo haciendo cada vez que pienso que ya no estas... Haya donde estés, sólo decirte que en tus últimos días intente que tuvieras el mejor final posible...Si eso existe, claro.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Volando libres

Enciendo por inercia otro cigarro más en mi casa, intento fumar tranquilo, las borlas del humo que sale de mi boca, muchas veces son inspiradoras. Pero jamás verás en el paquete "Fumar inspira para la creación literaria".

Una voz que viene de lejos me esta chillando, sin duda es una de las personas que más me quiere en el mundo, y por eso me dice sin cansarse nunca, que lo deje, que me estoy matando. Es normal su insistencia, ya van 2 casos trágicos a causa de tabaco.

Apago mi cilindro inspirador con un hilito de agua. Me siento en frente del ordenador, busco en mi música y veo la carpeta "Rolling". Pronto empieza a sonar "Under my thumb". Me encanta esta canción, como la mayoría de este grupo. Mi pierna derecha por algún truco mágico empieza a moverse al ritmo del tema.

Se me aparecen en la cabeza pensamientos, buenos pensamientos que se han metido en mi mente. El primero de ellos es estar contigo, mientras escribo esto, cuento los segundos a base de pulsaciones de teclas. Ya queda menos para poder abrazarte y eso me encanta.

Otra cosa que ha entrado en mi juguetona cabeza es la libertad. No la libertad como tal, libertad de ser, libertad de sentir, libertad de estar junto a ti. Podrías haber estado con cualquiera, porque eres perfecta. Pero decidiste estar junto a mi. Y desde ahora me voy a dedicar a hacerte feliz y a confirmarte que tu decisión ha sido la mejor que has tomado en tu vida.

Porque te quiero, porque sin ti no soy nada.



Ahora si que puedo mirar para adelante mirar hacia el cielo, al infinito y más allá (cual Buzz lightyear). Sentir esas pequeñas cosas que hacen que cada día sea especial. Porque no somos iguales y eso es lo bonito, ser diferentes y hacer un 1. Ser libres y volar de la mano. Espero no soltarme nunca de ti para seguir volando y no caer.

Voy a dejar de escribir, empieza a sonar "Symphaty for the Devil". Y me encanta, ya estoy practicando air-guitar en mi habitación.

domingo, 14 de febrero de 2010

sábado, 13 de febrero de 2010

Hace unos años podríamos decir como cita Ismael Serrano, "estaba atrapado en el gris". Con la incertidumbre del que siempre se siente vacío, del que no ha conocido nunca el amor verdadero. Aquel gris parecía en ocasiones negro azabache al creer firmemente que nunca llegaría ese momento en que la felicidad sea tu estado natural. Y te alejes de la tristeza.

Me mentía creyendo que una botella me haría sentirme mejor. Me evadía, me reía pero al día siguiente encontraba la verdadera cara del alcohol y las lágrimas eran la única salida posible.

Hoy reemprendo mi marcha. Hoy he alejado ese mal de mi alma. Hoy escribo lo que el corazón me dicta. Acoplando cada latido al ritmo que marca el cursor. Lo he contado, 60 pulsaciones por minuto, 60 momentos para empezar a escribir y 60 latidos pensando en ti.


El corazón me hace recordarte, y hacerme ver que soy posiblemente la persona más feliz del mundo. Todos los momentos junto a ti, son especiales. Y como especiales los tengo guardados en un pequeño rincón del corazón, por eso los electros me salen raros. Tan raros que hacen curvas y crean la figura de un precioso corazón donde tenía que haber un complejo QRS.

Cada día soy más feliz. Me da igual donde estemos o donde nos instalemos. Como si son cuatro tablas mal colocadas, lo único que quiero es estar a tu lado y sentirte cerca para calentarme.

Hoy como cada día gracias por estar a mi lado... Te amo


miércoles, 20 de enero de 2010

Posiblemente

Posiblemente no sepa escribir, también es posible que no sepa amar.

Me levanto con la sensación de que hoy voy a hacer algo que llevo necesitando desde hace tiempo. Decidido me levanto con ganas, sin nervios aparentes. Desayuno tranquilo durante 20 minutos. 2 cigarros aplauden mi forma de empezar el día, con la sonrisa maliciosa de "lentamente te estamos matando".

Me siento enfrente de la pantalla del ordenador y me pongo a escribir. Como al principio he dicho, es muy probable que no sepa escribir, pero me gusta y lo intento día a día para mejorar, para ser mejor y complacer a las personas que les gusta.


Posiblemente no sepa amar. Esto ya es algo más complicado, dado que nunca lo he hecho, y es ahora donde me estoy empezando a conocer a mi mismo. Una fuerza todavía desconocida me hace pegarme a ti y no querer separarme jamás. No se como llamarlo, si te pones científico les llamaremos "Ondas alfa", pero en realidad no se su nombre ni su composición. Simplemente deben estar y su fuerza en mayor que cualquier cosa en el mundo.

Quizá no sepa amar, pero creo que junto a ti cada día aprenderé un poco más de esto. Y poco a poco aprendiendo sobre la marcha nuestra vida será plenamente feliz.

Quizá no sepa amar, pero te amo. Y que le voy a hacer.....

miércoles, 13 de enero de 2010

Deseos de cosas imposibles




Me encanta esta canción, pero algunas frases NO.

Sueño


Hoy al soltarme de los brazos de Morfeo he tenido una rara sensación. Una sensación nunca antes vivida. Dormir para mi siempre es un trauma. Un trauma en el que mi cabeza da vueltas y vueltas sobre el mismo tema, y este es lo peor que me podría pasar en la vida.

Al despertar mis pies estaban fríos. Tenía la sensación de haber estado horas y horas caminando sobre un manto blanco. Todo a mi alrededor estaba cubierto por esa preciosa alfombra, del más puro y brillante blanco. El frío se te metía por dentro y calaba poco a poco todo tu ser, hasta llegar al alma. Aquí el frío se detenía, sólo porque tu estabas cerca.

Empecé a andar por mi habitación y a cada paso un crujido le acompañaba, y cuarenta centímetros de nieve polvo cubrían mis pies hasta la rodilla.

Necesitaba ponerme cerca de un buen fuego de chimenea, tomar una buena sopa o simplemente abrazarte. Pero ninguna de esas cosas estaban en mi mano. Y sinceramente las hecho de menos.


Retocé unos minutos más en mi cama, y mi cabeza volvió a dar vueltas sobre lo mismo. En fin no soy perfecto y este problema lo tengo que resolver yo. Nadie me puede ayudar.

Ahora miro por la ventana y veo frío y lluvia. Gente que corre a resguardarse en sus casas, pero no es lo mismo. Ni mucho menos.....

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Llueve

Llueve, estoy ahora mismo en un estado de reláx absoluto. Miró a través de mi ventana con un cigarro en mis dedos que llevó a la boca y expulso su humo venenoso. La calle aparece mojada, se forman charcos en los que las pequeñas gotas chapotean sin advertir la triste estampa que forman. Tan triste que ni las luces de navidad lo pueden arreglar.

En días como hoy me acuerdo de mi pasado, me vuelvo nostálgico. Recuerdos momentos, situaciones que creí ya borradas de mi cabeza. Recuerdo todos mis errores y me replanteo como no volver a cometerlos. Por eso, ayer cogí un folio y he plasmado con un boli promocional todo lo que se venia a mi cabeza. Creo que ese boli jamás pensó que llegaría a tanto. Dibuje con letras todo el folio, por las 2 caras. Y al terminar lo leí 2 ó 3 veces. Suspire e hice una bola con el folio que me convirtió en Michael Jordan en la final de la NBA. Ya no conservo lo escrito. Sólo pasa a ser basura...

Contradiciendo al dicho popular "Cualquier tiempo pasado NUNCA fue mejor". Adiós complejos, adiós lloros en la cama, adiós soledad, adiós tristeza. Hoy soy afortunado de tenerte cerca, de saber que me quieres como soy, de poder compartir todo contigo, de amarte.

Vuelvo a coger el boli, en el cenicero un cigarro q se consume poco a poco, reflexiono un poco sobre el tiempo. ¿Donde has estado antes?. De todas formas jamás sabré como agradecerte lo feliz que me haces cada segundo. Contigo he visto la luz a final del túnel.


Te quiero, nunca he sentido nada igual y espero seguir haciéndolo toda la vida.

martes, 22 de diciembre de 2009

Vuelta (de nuevo)


Tras horas de preparación (que más bien son minutos) para salir a verte, se tuercen los planes, lo que habíamos pensado no parece ahora bueno. Así que decides dar un giro y hacerlo a tu manera, y la verdad que me parece bien.

Con el tiempo como lacra, y si saber que hacer hasta tu llegada, enciendo el ordenador. Pongo música, suena "Clocks" de Coldplay, me encanta esta canción. Abro mi navegador y revisando paginas, veo que tenía un blog. La verdad que lo tengo bien abandonado.

Se abre la página con el esfuerzo de mi maltrecho ordenador y de la mierda de conexión. Con sorpresa veo que tengo 2 nuevos seguidores, y algunos comentarios nuevos en varios post. La verdad es que me ha alegrado un poco más día.

Empiezo a leer algunos post pasados, la verdad que no los veo cosa del otro mundo, pero hay gente que se empeña en que siga porque les gusta. Y yo que soy muy cumplidor aquí estoy.

Solo puedo pedir perdón por la espera de mi vuelta, pero en fin. Me he dedicado a vivir, y no ha plasmar mi vida en un papel ó en una pantalla de ordenador.

Gracias por seguir ahí.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Vuelta a la vida

Hoy he vuelto a la vida tras unas horas de sueño. Hoy he despertado y me ha invadido un espíritu nuevo, con energías nuevas y una halo de optimismo ensimismado. Hoy al despertar estabas a mi lado.

Tras retozar entre el ovillo de sabanas creado, me he quedado mirándote, mirándote fijamente y pensando en nuestro futuro. Mirarte es un sueño y quiero repetirlo toda la vida.


Ahora estoy escribiendo han pasado unas cuantas horas pero tengo tu imagen grabada. Los huequecillos de las persianas dejaban pasar una tenue luz que favorecia tus rasgos y me animaban a abrazarte, a besarte, a sentirte. Como lo hago cada vez que estas a mi lado.

No te quería despertar, no quería que ese momento terminara. Te he soñado tanto que ya nada me importa. Ahora podría morir porque puedo decir con la voz muy alta que soy feliz a tu lado, y eso es algo que toda persona tiene que sentir.

Hoy vuelvo a la vida como dije antes, hoy vuelvo a escribir..........

martes, 13 de octubre de 2009

Dulces sueños

Una sensación extraña sobrevolaba esta noche mi cama. Una sensación rara, nunca la había tenido y como todo lo extraño causa miedo. Una sensación de incertidumbre y desesperación que me provocaba ligeras taquicardías.

Seguía dándole vueltas al asunto, porque, porque no podía dormir. Miraba al techo desesperado, a las paredes, pero ellas no tienen la respuesta son meras observadoras con su gotele como maquillaje. En esos momentos incluso parecen que te miran fijamente y ríen.

No se porque, mi cabeza da vueltas y vueltas, piensa y piensa. Es imposible de parar. Quiero dormir pero ella va a su aire. Y sigue y sigue con lo mismo.

Puede ser que por la tarde me haya tomado digamos...."unos cubatas", pero no eso lo he hecho más veces. No se lo que será pero ahí estoy. Dando vueltas sobre mi mismo, cual peonza frustrada. Busco, miro, observo, escucho, huelo......Nada. No hay nadie.

Mi cabeza sigue a su "bola", pensando y pensando. Pero yo necesito dormir.


Me levanto mareado, son las 4 de la madrugada. Abro la gran caja de los sueños y me tomo un Orfidal. Lo que necesito es no pensar, y eso es lo que voy a hacer. Dulces sueños para ustedes también.

lunes, 5 de octubre de 2009

Díficil de explicar, fácil de entender

Algo difícil de explicar y fácil de entender me sucede desde hace algún tiempo.

Me he acostumbrado a ti. A estar siempre contigo, a pasar las 24 horas del día juntos. Y eso es algo que no quiero cambiar por nada del mundo. A tu lado soy el hombre más feliz del mundo. Te conozco más, y eso hace que las conversaciones, las risas, las bromas y el amor fluyan mejor.

Es cierto que los principios son preciosos, es cierto que desde el primer momento sabía que estabas hecha para mí. Pero ahora ,6 meses despues de ese maravilloso 4 de Abril, me doy cuenta, que no estaba equivocado. Que eres la mujer de mi vida. Y me doy cuenta de lo muchísimo que te necesito a mi lado, en todo momento.

Cambiaría todo lo que tengo por abrir los ojos cualquier mañana y que estés a mi lado. Esa sensación es indescriptible, y el que la pueda describir no la siente como yo lo hago. Estar a tu lado es la felicidad en su estado máximo, y tu, el ángel que la porta y me la entrega todos los días.

Estoy convencido, es lo que quiero. Sólo pretendo que el estar siempre juntos no se alargue demasiado porque es probable que las ganas de vivir a tu lado me hagan tirarme de los pelos. Y yo calvo pierdo mucho.

viernes, 2 de octubre de 2009

Diagnóstico: Depresión post-vacacional

Ha sido un sueño, o todo lo ocurrido durante el mes anterior ha pasado realmente.

Recuerdo el mes anterior vagamente, recuerdo que todo era perfecto, que tu estabas a mi lado constantemente. Que hemos recorrido mundo, me suena que hemos parado por Estambul. Si, estábamos en Estambul, tengo la foto grabada en mi cabeza del atardecer en el Bósforo. El cielo rojizo quedaba flanqueado por los impresionantes minaretes de las mezquitas. Desde donde se llama al rezo.

También recuerdo que a la vuelta nos volvimos a marchar. Esta vez un lugar de playa. Por el Sur de España. El descanso era nuestro objetivo y así fue. El sol nos acompaño al principio, después nuestra compañera habitual, la lluvia nos acompaño durante los últimos días.

Todo esto ha sido real. O simplemente un sueño. Ayer al despertarme no lo tenía muy claro. Ayer, volvía a trabajar. Desorientado y sin ganas me dirigía hasta la puerta del hospital. Y tras el breve lapsus de un cigarro apareció en mi boca un soplido de desesperación. "Ya estamos otra vez aquí".


Sabiendo perfectamente como es mi trabajo empecé con ganas, no sin antes ir saludando a todas mis compañeras y describir brevemente mis vacaciones. El ritmo del trabajo me llevo en volandas durante toda la tarde, sin tiempo para sentarme y pensar que hace unos días estaba tirado en una hamaca tomándome un Martini y tomando el sol.

Hoy vuelvo al trabajo, pero en fin. Son sólo 3 días malos. Después... la rutina se instala de nuevo.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Vuelta de vacaciones

Siento el retraso en la actualización de este pequeño espacio de Internet. Ahora que he vuelto de vacaciones, podre empezar a escribir de nuevo. Pero con calma, que la depresión post-vacacional afecta mucho. Y más a un tipo sensible como yo.

Hasta la próxima. Mientras aquí dejo un pequeño temita para ir animando la cosa


jueves, 10 de septiembre de 2009

A través de mi ventana

Me levanto sobresaltado una llamada inesperada asalta mi móvil. Salto de la cama al ritmo de el Canto del loco, el salto es fuerte y al hincar los tobillos en el parquet de mi casa crujen todas mis maltrechas vertebras.

Agarro el pu.... fastidioso teléfono. Un número desconocido. ¿Lo cojo?; ¿No lo cojo?; ¿Será tan importante como para despertarme?; Venga va, lo cojo; No, si es importante volverán a llamar. Bueno decidete ¡¡¡¡ya!!!!... Silencio... Ok, lo cojo.

He hecho bien en cogerlo, buenas noticias desde Estambul, próximo destino. En nuestra zona no ha caído ni una misera gota de agua. La fuente procede de una persona que ahora mismo esta allí. Ya me veía en bañador y achicando agua.

Ya despierto tomo un café rápido. Uno, dos, tres cigarrillos de la cajetilla amarilla, y vuelve el mismo dolor de pecho. Aparto la cajetilla de mi vista y me despido de ella hasta más ver.

Enciendo el ordenador y mientras carga miro por la ventana. Las tiendas de en frente están abiertas y la gente transcurre despreocupada, pensando en sus problemas, en sus alegrías. Formulando en su cabeza una apretada agenda mental que no les deja respirar. Otros tienen la mirada fija en sombras del pasado y ausentes caminan sin rumbo fijo.

Sin darme cuenta llevo ya diez minutos observando a los transeúntes. No los miro por fuera (no observo su raza, sexo, edad ni color), intento mirarlos por dentro cual psicólogo frustrado.

Al detenerme en mis observaciones notó una sensación extraña.

Giro la cabeza de derecha a izquierda, ahí estas, me miras fijamente. Te miro. No sonríes, no gestículas, tu mirada es fría y no me dice nada. Me empiezo a sentir mal y escondo mi cabeza. Me escondo como un niño que hace algo malo y es descubierto.

La curiosidad es un mal muy dado en mí. Por eso vuelvo a asomar la cabeza por la ventana. No me preguntes por qué, pero volví a mirar. Salgo de mi escondite y observo que aún sigues ahí plantada. Sigues mirando fijamente a mi ventana. Pero ahora te observo más detenidamente. Eres preciosa, eres un pequeño ángel que se ha plantado justo delante de mi ventana. Al mirarte más detenidamente veo que tu cara me suena.

Recorro tu perfecto cuerpo angelado con la mirada y también me es familiar. El aura que desprendes me transmite paz y es tan intenso que el resto del mundo ha perdido importancia. Sólo puedo mirarte a ti. Tanto me eres familiar, que eres la persona que he esperado toda mi vida.

Eres tú que me estas esperando, o simplemente todo esto es un perfecto sueño. Prefiero vivir así y si es un sueño, no despertar jamás.

Bajo las escaleras apresurado con mi pijama nuevo y allí sigues. Pero ahora me miras a mi directamente a través de tus monturas azul cielo.

Te beso, y el mundo se para. Porque el mundo somos los dos y marcamos el tiempo a nuestro antojo.